sábado, 29 de marzo de 2014


"-Ahora me toca a mí… y contestarás.
-Sí, contestaré.
-¿Qué supone un problema para ti?
-Tú, probablemente.
-¿Qué?
-No… el otro día di con algo que podría suponer un problema.
-¿Qué es?
-Pues es algo que se me ocurrió en el tren, así que… Vale bien, ¿crees en la reencarnación?
-Eh… sí, sí. Es interesante.
-Verás, la mayoría de las personas hablan de sus vidas pasadas y cosas así y aunque no crean en ello de una forma concreta… no sé, las personas tienen un concepto de un alma eterna, ¿no?
-Sí.
-Bien, ahí va mi reflexión: hace quinientos siglos no había ni un millón de personas en nuestro planeta. Hará unos diez mil años habría dos millones, tal vez. Ahora hay entre cinco y seis mil millones de personas en el planeta, ¿no? Si todos tenemos nuestra alma individual y única… entonces, ¿de dónde las hemos sacado? ¿Las almas modernas son sólo una fracción de las originarias? Significaría que cada alma se dividió en cinco mil durante sólo los últimos cincuenta mil años, que es un período de tiempo insignificante. Así que como mucho somos sólo pequeñas fracciones de personas caminando; ¿somos tan dispersos por eso? ¿Por eso vamos tan desorientados?"


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